¿Cómo entendemos los conflictos socioambientales
en torno a las aguas?
Entendemos estos conflictos como disputas que expresan distintos intereses y formas de entender, vivir con, y relacionarse con la naturaleza. Los conflictos pueden ser explícitos o latentes. Aquí nos centraremos en aquellos donde la disputa es visible y genera impactos para una parte de la población y el ambiente.
Una disputa fundamental se da en torno a cómo entendemos y nos relacionamos con las aguas. Mientras para algunas personas, empresas e instituciones el agua es vista como un recurso que puede ser apropiado, extraído y transado, nosotras vemos a las aguas como entidades constitutivas e inseparables de nuestros cuerpos-territorios y fundamentales para la articulación de todas las formas de existencia o itrofill mongen.
Desde AMIPA entendemos la crisis hídrica en Chiloé desde una mirada amplia del territorio y su conflictividad, más allá de lo que las definiciones institucionales de “área de influencia” pretenden abarcar. Al mapear y analizar cómo se manifiestan los conflictos en este territorio, vemos que un abordaje aislado – por ejemplo, de la escasez y contaminación de agua, la irrupción de industrias extractivistas, o la presión de proyectos energéticos, pierde sentido. Vemos cómo estos conflictos se superponen en el territorio, obedecen a lógicas similares y, en general, ponen en relación intereses, industrias y proyectos que parecieran operar en distintos “sectores”.
Desde el territorio han surgido distintas maneras de entender estas correlaciones, cuando se advierte, por ejemplo, que no queremos ser “zona de sacrificio” o “un polo de saqueo energético”.
Nos interesa particularmente visibilizar cómo estos y otros conflictos afectan los cuerpos de agua (ríos, lagunas, esteros, mar interior, etc.) y ecosistemas únicos (turberas, bosques, pomponales, etc.) que son primordiales en el ciclo hidrosocial del archipiélago.
Y más allá de ser una mera “preocupación ambiental”, estos conflictos ponen en peligro el abastecimiento de agua, afectando la vida de todas las personas, y atentando también contra las múltiples formas de existencia que habitan nuestro archipiélago.
